Y el verbo se hizo polvo
Holmes no pronunció una sola palabra durante todo el trayecto. En el preciso instante en el que el cochero detuvo a los caballos, un grito llegó de la casa.
-¡Rápido, Watson! Llegamos justo a tiempo.
Entramos sin problema por la puerta trasera, que había sido forzada poco antes, y un nuevo grito nos condujo al segundo piso. Una dama de considerables dimensiones se hallaba postrada en su cama, y el asesino estaba intentando amordazarla con una servilleta sucia. Su aspecto era tenebroso, encapuchado y totalmente vestido de negro de la cabeza a los pies.
-Suelta a la señora, Josef K -dijo Holmes-. ¿O debería decir Josefina Lechat?
Para mi sorpresa, el asesino soltó a la señora, que de inmediato empezó a hablar atropelladamente con una voz de timbre trepanador. Holmes la cortó en seco:
-Tenga el buen sentido de callarse, Lady Jagger, o recomendaré a la señorita Lechat que la amordace de nuevo.
-¡Ordinario! ¿Quién es usted?¿No se siente avergonzado?
-Sherlock Holmes. Y más que avergonzado estoy arrepentido. Watson, ¿quiere traerme, si es tan amable, el collar que lleva puesto Lady Jagger? Josefina, sospeché que eras tú desde que murió "y", y tuve la certeza cuando murió "si", pero el 3º, 4º, 5º y 6º podían ser cualquiera. No así el 7º: ése fue tu error. Una vez que teníamos "y si por tres veces negara", el 7º sólo podía ser "cantando": 8 letras, en un oportuno gerundio y propiedad de un gallo. Usted que lee tanto el Chronicle, Watson, debió fijarse en que Lady Jagger ha suspendido todos sus conciertos por una gingivitis.
-Tiene razón, Holmes, en esta chapa pone "cantando". Pero mire, ¡la cadena esta vez es de oro!
-Así es Watson, hemos llegado a tiempo de evitar que sea de cuero. Josefina Lechat no es más que una ladrona de joyas. Lady Jagger, ¿por qué no se ha suicidado usted, siguiendo las instrucciones de su secta? No me lo diga: es usted la jefa, ¿verdad? Bien, Watson, sentémonos aquí hasta que venga Lestrade. ¿Sabe alguna frase que tenga tres veces el mismo verbo? La frase más corta gana.
Voy a ir yendo
Publicado por: | 22/08/2006 19:16:28
Ay, maqroll, pero ese párrafo de Elizondo trasciende por varias capas superpuestas de complejidad el inocente pasatiempo de Holmes. Ahí hay tres o cuatro verbos entrelazándose en unos ritmos híbridos, y empujándose uno a otro a base de unas permutaciones circulares... quita, quita. que eso es otro dodecaedro como (una) Catedral. Eso es otra vez como el código genético y la novela modular. Lo mejor ahí yo creo que es dejarse de análisis y subir el volumen, o acabamos todos locos.
Publicado por: Javier Sampedro | 22/08/2006 6:26:48
Madre mía, maqroll, goleada humillante de Salvador Elizondo. Leí hace siglos la tía julia, es maravillosa, pero mi novela favorita de Vargas, de toda la vida de Dios, es Conversación en la Catedral, y eso no me lo desbanca ni el propio Varguitas ni cien escribidores. Debería ser imposible escribir ese dodecaedro cósmico con esa naturalidad, pero el tipo lo hizo! Ni siquiera pareció despeinarse, en plan Alan Ladd.
Publicado por: Javier Sampedro | 22/08/2006 6:08:32
Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía. Y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo viéndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me veía escribir que recordaba haberme visto escribir que escribía y que escribía que escribo que escribía. También puedo imaginarme escribiendo que ya había escrito que me imaginaría escribiendo que había escrito que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo.
SALVADOR ELIZONDO, El grafrógrafo.
(Citado en "La tía Julia y el escribidor", Mario Vargas Llosa)
Publicado por: maqroll | 19/08/2006 7:53:05
Muchas gracias, Iraultza y Sésamo. Voy a copiar vuestros posts en el hilo del sábado, porque en realidad van con ese asunto, y aquí pueden escaparse.
Publicado por: Javier Sampedro | 19/08/2006 7:04:29
Javier, los monos habían descubierto la burocracia. Por si lo quieres usar.
La burocracia / 3
Sixto Martínez cumplió el servicio militar en un cuartel de Sevilla.
En medio del patio de ese cuartel, había un banquito. Junto al banquito, un soldado hacía guardia. Nadie sabía por qué se hacía la guardia del banquito. La guardia se hacía porque se hacía, noche y día, todas las noches, todos los días, y de generación en generación los oficiales transmitían la orden y los soldados la obedecían. Nadie nunca dudó, nadie nunca preguntó. Si así se hacía, y siempre se había hecho, por algo sería.
Y así siguió siendo hasta que alguien, no sé que general o coronel, quiso conocer la orden original. Hubo que revolver a fondo los archivos. Y después de mucho hurgar, se supo. Hacía treinta y un años, dos meses y cuatro días, un oficial había mandado montar guardia junto al banquito, que estaba recién pintado, para que nadie se le ocurriera sentarse sobre la pintura fresca.
Eduardo Galeano. El libro de los abrazos (1989). Siglo XXI de editores.
Publicado por: sesamo | 19/08/2006 2:46:28
Acabo de llegar al blog, seré sincero, llevo un rato leyendo todos los posts, por lo que deduzco que en este instante todos estarán durmiendo. Pero la breve conversación que han mantenido sobre política la explicaba un profesor mío de Teoría de Juegos con la parábola de los quioscos de helado. Dos heladeros, llegadoel verano, deciden ampliar su negocio poniendo un puesto de helados en la playa, pero casualmente ambos deciden ponerlo en la misma playa. ¿Dónde pone cada uno de los dos heladeros su quiosco? La respuesta es aplcable a la teoría del bipartidismo político que comentaban antes.
Publicado por: Iraultza | 19/08/2006 1:53:10
Buenas noches.
Publicado por: Celalba | 19/08/2006 0:54:25
Más hermosas son las que no hace, Celalba. Buenas noches.
Publicado por: Javier Sampedro | 19/08/2006 0:53:35
Qué hermosas cosas hace el chinchón, señor Sampedro.
Publicado por: Celalba | 19/08/2006 0:52:12
Sí. O para sustituirnos por otra cosa que funcione mejor.
Publicado por: Javier Sampedro | 19/08/2006 0:51:50
Una pregunta teórica (e inocente): ¿Habría algún punto donde la genética tendría que pararse y plantearse hacia dónde la llevan las necesidades de nuestro cerebro? Es decir, ¿puede nuestro cerebro hacernos caer en un bucle de destrucción, y la genética reaccionar a tiempo para... salvarnos?
Publicado por: Celalba | 19/08/2006 0:49:24
Son cálidos y cercanos. Los bastos son ellos. Usted es oros. Yo soy copas. Y la llamo divina porque es lo que hacen los de las espadas.
Publicado por: Javier Sampedro | 19/08/2006 0:49:06
¿Cómo sabe que he vuelto, señor Sampedro? ¿Y por qué pasa Ud. también a llamarme 'divina'?
A mucha gente le espeluznan los simios, ¿se ha fijado usted? A mí me parecen cálidos y cercanos. Basta que es una.
Publicado por: Celalba | 19/08/2006 0:45:35
Gracias, Ranstom. Has llegado tarde, pero al menos lo has hecho parecer un accidente. ¿Vives en América?
Publicado por: Javier Sampedro | 19/08/2006 0:43:38
Nuestra principal distancia con los monos, divina Celalba, es que evolucionamos mucho más rápido. Justo ayer se publicó (en 'Nature') cuál es uno de los genes responsables de nuestro despegue de los chimpancés, un gen que no se había movido un ápice desde que todos éramos ratones y que en los últimos milisegundos (en las escalas bla bla bla) ha acumulado más cambios que en todo el resto de la tortuosa historia de los mamíferos. y ¿qué significa ese gen? La respuesta es NADA. Es casi como mis columnas de Sherlock Holmes!
(Nota técnica, sáltese a placer: se trata de un gen RNA sin ninguna ORF: su función es decirle a la 'reelin', un conductor de axones, DÓNDE debe activarse: un caso claro de biología del 'dondestá').
Lo que quiere decir todo esto es que nuestra genética se ha especializado en responder a las necesidades de nuestro cerebro, es decir, en retroalimentar un bucle incesante con el progreso (o la desviación) de la cultura. La evolución no se ha detenido: va a toda leche, y cada vez más deprisa.
Publicado por: Javier Sampedro | 19/08/2006 0:38:02
Como dijo Wittgenstein al morir: "decidles que ha sido maravillosa".
Publicado por: Joker | 19/08/2006 0:35:54
Yo también me voy a retirar. Ha sido maravilloso, como siempre.
Último pensamiento kafkiano para irse algo más inquieto a la cama:
"Antes éramos nadadores, hoy somos paseantes y estamos perdidos."
Besos.
Publicado por: Josef K. | 19/08/2006 0:34:31
Queridos compis,
me retiro al reino de Morfeo. Mañana será otro día.
Que ustedes lo pasen bien.
Publicado por: Joker | 19/08/2006 0:31:54
La tesis de Canetti es que Kafka escribió "El proceso", que yo protagonizo, como una especie de novelización de lo que él pasó durante su noviazgo. Si habéis leído "El proceso" ya os podéis hacer una idea de cómo se planteaba K. esto del amor con su F.
Publicado por: Josef K. | 19/08/2006 0:30:04
Lo de Felice fue, en efecto, tremebundo. Si no se quiere leer uno todas las cartas (hazaña imposible, por lo demás, puesto que están agotadas hace tiempo, en castellano: claro que se pueden conseguir en alemán), un buen resumen y un profundo análisis se encuentra en "El otro proceso de Kafka", de Elias Canetti.
Resumiendo mucho, mucho. K. conoce a F. un día y comienza a tener una relación epistolar que muy rápidamente se convierte en un noviazgo. A partir de ahí en K. juegan dos fuerzas opuestas: su obsesión por F. y el pánico a un matrimonio que le conduciría a una "vida normal" y, según su razonamiento, a un alejamiento de la literatura. Se suceden los encuentros, desencuentros, rupturas y otros incidentes. Difícil de describir la intensidad de la relación (en los infinitos sentidos del término) sin leer las cartas. Con tus conocimientos de alemán, Celalba, bien puedes planteártelo. Ánimo.
(Por cierto, el compromiso finalmente se rompió. Aunque K. tuvo otras relaciones igualmente interesantes, no parece que le costara mucho seducir a las mujeres. Pero das ist eine andere Geschichte.)
Publicado por: Josef K. | 19/08/2006 0:25:07
Yo tengo esta frase de El Castillo en la cabecera del capítulo IV de mi Tesis.
Lo siento, terminé mi tesis bastante escéptico:
Me pongo muy triste cuando Barnabás me dice por la mañana que se va al castillo. Ese trayecto probablemente inútil, ese día probablemente perdido, esa esperanza probablemente vana... ¿Para qué todo esto? Y aquí los zapatos se amontonan, nadie los compone y Brunswick da prisa a Barnabás para que los repare.
Franz Kafka
El Castillo.
Publicado por: Joker | 19/08/2006 0:24:02
"Ay", dijo el ratón, "el mundo es cada día más pequeño. Primero era tan extenso que me daba miedo, entonces seguí corriendo, y pronto se levantaron muros a lo lejos, a derecha e izquierda, y ahora -a decir verdad, no ha pasado mucho tiempo desde que empecé a correr-, ahora, digo, me encuentro en el cuarto ddestinado a mí, y allá en el rincón espera la trampa en la que voy a caer." "Tienes que cambiar el sentido de tu carrera", dijo el gato, y se lo zampó."
Franz Kafka
Publicado por: Josef K. | 19/08/2006 0:20:28
Pobre Felice, si Kafka todo lo dejaba inconcluso... Cuenta, cuenta.
Publicado por: Celalba | 19/08/2006 0:18:50
Yo ví una vez "informe para una academia" en la sala triángulo de Madrid.
Sin desperdicio.
Publicado por: Joker | 19/08/2006 0:17:25