Aprovecho para despedirme de todos cuantos habéis hecho posible este blog. En un principio iba a ser exclusivamente sobre el viaje mío y de mis amigos a Japón, pero con lo de cubrir el rodaje de la peli porno en Budapest sin siquiera pisar antes Madrid, se ha alargado un poco, yendo más allá de las estrictas vacaciones hasta abarcar algo de trabajo, coincidiendo con el fatídico cambio de mes que suele determinar el fin del descanso.
Os agradezco a todos vuestra participación. Si soy sincera, debo admitir que nunca creí que fuera a desatar comentarios como los que se han recibido, ni desde el punto de vista de unos fervientes "fans", ni desde el de los detractores (muchos me los he buscado yo solita, pero ojo, que me los he comido yo y ¡anda que no los hay cargaditos de mala hostia contra el medio, El País, y lo que representa!). Los doy todos por buenos, no voy a entrar en qué era real, qué era ficción, qué era mío y qué era personaje, qué escribí allí en directo o qué era algo que tenía preparado desde antes de volar a Japón... Me entristece comprobar que algunos amargados (o enemigos íntimos míos, que de todo hay) en vez de preguntarme por cosas del viaje o de lo que he comentado o sugerirme visitas interesantes, se hayan dedicado a hacer mención de mis tetas, a mi supuesta belleza o fealdad, a si he cometido un error tipográfico o escribiendo un nombre japonés a las cuatro de la madrugada y con un teclado que no sé ni manejar..., o lo que es peor, que se me juzgue moralmente por escribir sobre cine X, o se me recuerde caritativamente que estoy ya decrépita porque tengo 34 años... Seguro que si fuera un tío a nadie se le pasaría por la cabeza mencionarlo. Por no recordar la gilipollez de mis "15 minutos de gloria", que en efecto ¡¡¡¡he disfrutado como una perra!!!!, y además, son casi 15 días, no minutos.
Este blog ha sido el comienzo de un "club de fans" (a quienes estoy agradecida, de veras) que me defendía cuando, aunque sólo fuera negativo un 10% de los post enviados, se me tachaba injustamente de casi todo: de pija, de snob, de utilizar palabras en inglés, de colgar fotos horribles, de adoptar posturas que no he adoptado (y que si se leyera sin prejuicios mi blog se vería que está lleno de humor, de ironía y de bromas escondidas...), de ser como Aramis Fuster y qué sé yo... En fin, a ver si el Gobierno insiste en las campañas de aprendizaje de la lectura comprensiva (voy más por la parte de "comprensiva").
Como hay bastantes comentarios al respecto, os diré que los que queráis, podéis seguir leyendo mis peripecias en el blog de mi web (www.evaroy.com) y por supuesto, en las revistas que publican las entrevistas y reportajes que escribo, a parte, claro, de en "Mi lado más hardcore", mi libro, que como os advertía, me ha convertido en alguien poco recomendable: ¡¡es sobre porno!!






Nada más desayunar como una troglodita en un buffet espectacular, me acerqué a uno de los Flea Market (mercado de las pulgas) más populares de la capital húngara, el de Ecseri, lleno de antigüedades, cosas de segunda mano y todo eso.
Las actrices que iban a participar son Katalin (la rubia en las fotos) y Cindy, ambas de Budapest. Puedo valorar ofertas acerca de facilitar sus contactos (jejejeje)… 

El viaje de Tokio a París duró 14 horas, de las que creo que pasé durmiendo 12. Luego, me tocó esperar desde las 4.30 de la madrugada en Charles de Gaulle hasta la salida de mi vuelo a Budapest… Ahí sí que las pasé canutas porque me moría de sueño todavía, bueno de agotamiento y jet lag…-éste sería otro de los anglicismos que tanto me criticáis, y se traduce como “desfase horario”, creo)- y de aburrimiento, y de angustia por si algo fallaba (el localizador, o la reserva de la habitación, o el contacto con los productores de X-Girls una vez allí). Todo lo que pudo fallar no lo hizo: llegué sana y salva, el hotel era precioso y en seguida estaba hablando con todo el mundo para ir a la grabación de una escena lésbica esa misma noche, la del viernes.
Como estaba sola del verbo sola, y estaba colgada como una paraguaya hasta la noche, aproveché para irme a hacer un tour de esos de 2 horas en autobús descapotable. Budapest es una ciudad magnífica.
Aprovechamos el viernes para volver de compras por Shibuya, la zona de la electrónica. 










Lo que me lleva a deciros que me voy el viernes al rodaje de una peli porno de